2017:  "Año Montaña de la Concientización Ecocultural"

Mi Casa en la Vereda

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En agosto, hace un mes, desayuné por última vez en aquel sitio, cuando decidí mudar la casa a otro lugar en frente en el barrio. Siempre lo hago, para que los vecinitos no se aburran de mí y así les hago compañía a todos en forma rotativa.


Hoy me mudé nuevamente, siempre en el barrio, y estrené nueva casa, aunque ¡qué pena!, como de costumbre sin pararaico.


¡No importa!, pero, eso sí, apuré tempranito la lavada de mis fondos, para que sequen, aprovechando los últimos rayos del verano. La gente tal vez piense que estoy loca; pero les voy a demostrar que no, manteniéndome así siempre bien limpita. Ni hablar es bueno, cuando tengo que hacer mis necesidades, me voy añonde, lejos pu’el canto, por onde nadie sabe.



Mi casa es enorme, casi infinita, y siempre la llevo conmigo. Tal vez también piensen que no es muy cómoda, pero me gusta; acá tengo todo lo que necesito: mi ajuar, mis colchas, mi lavabo y pañocara, mis trastes, mi mesa de diario, mi puerta inexpugnable que no encuentran los amigos de lo ajeno y el techo que, por gracia, no me oculta las estrellas. Todo lo tengo organizado, de forma que a nadie provoque molestias.

Mi casa se encuentra en la zona oeste de la calle Gregorio Malca y allí pueden visitarme para charlar y embromarnos todo lo que quieran, ya que tengo todo el tiempo del mundo. De cierto, cada día vienen mis amiguitas y me dejan la comidita, por María purísima, que no me falta.


Hay días, sí, que dejo mi casa para ir a aguaitar a mis amigos los muditos, quienes viven igual que yo, pero en la puerta de la catedral, en el centro de la ciudad, medio palanganas los maldiciaus;

sí los vieran, la última vez los encontré muy iluminados, culturizándose, leyendo revistas e invitando a hacer lo mismo a la gente.

También saludé a mi amigo de la puerta del correo y a otros más, algunos que no conozco, quienes, paseándose por las calles, sólo parecen aletargar la justicia divina y la recompensa en la otra vida.


Pero mi barrio es mi barrio, es amplio y a él vuelvo. En él veyo cada mañana a los niños que se van muy contentos a la escuela, volviendo hambrientitos pero felices al mediodía; los domingos por la tarde la gente sube cauchita y liberada de sus pesares, de vuelta de la parroquia de Santa Mónica, aunque muchos se olvidan de saludarme; dos adolescentes tortolitos se quieren pué ricurita en la puerta de la niña, desde que se juye el sol hasta que el frío de las diez los corre; a la misma hora en que un taitito, en la cuadra, deja de tocar lindurón pué su flauta, que nos alegra muchismo el corazón; y, por último, pasa un señorcito, a la medianoche, dizqué muriéndose de frío y sacudiéndose más cuando me ve y cree que la noche ya me habrá matado.

Se sorprende de encontrarme en casa nueva, diciendo ¡Alalay…! ¡La luna llena produce más frío todavía! ¿Qué será de esta mujer cuando retornen las lluvias?, pero que pué yo ya estoy acostumbrau a cuantos inviernos, le respondo, aunque él no me entiende. ¿Qué hacer con esta pobre mujer?, se repite. ¿Qué hacer chotanos del mundo con nuestros mendigos que calientan con sus mutados cuerpos nuestras inclementes y frías veredas?


Así es taititos, mi gracia es Doña Nadie y mi casa es la vereda, ya perdí la cuenta por cuántas décadas... y, esperando la gracia de Dios, duermo tranquilo mientras la salud nos acompañe y el cuerpo aguante… y Juesucristo a su lau nos lleve.

* Para que se entienda (algunos regionalismos y barbarismos chotanos):

Alalay. ¡Qué frío!

Añonde. Adonde sea, a cualquier lugar, a un lugar indeterminado.

Canto. Afueras de la ciudad.

Cauchito, a. Esmerado, presto. Dícese de la persona que hace sus cosas con pericia o rapidez.

Embromarnos. Demorarse en hacer algo o conversar con alguien sin apuros ni apremios.

Fondos. Vestimenta típica de la mujer de la sierra, hecha básicamente en lana de oveja, que ha entrado bastante en avanzado desuso.

Gracia. Nombre o apelativo de una persona.

Juesucristo. Jesucristo.

Juye. Huye, de huir.

Lindurón. Calidad de agradable o bonito, en este caso, al oído.

Muchismo. Muchísimo.

Muditos. Conocida familia de sordomudos que pernoctan en la puerta de la catedral de Chota.

Onde. Donde.

Palangana. Que se hace el/la interesante.

Pañocara. Manto que sirve como toalla.

Pararaico. Fiesta costumbrista y popular que se da al techar o terminar de construir una casa nueva.

Pasau. Pasado o más allá de.

Pué. Pues.

Ricurita. Calidad de rico o delicioso.

Taitito. Dícese de papá o de cualquier señor con cariño.

Tuavía. Todavía.

Veyo. Veo.

•Comentarios•  

 
+1 #2 Exl-Perù •13-10-2013 14:45•
Estas Imágenes estarán hasta que dejemos de golpearnos el pecho y dejemos "nuestra felicidad" a un lado. En HuascarHualpa y SembrandoPerú estamos haciendo lo que es humanamente Posible. http://huascarhualpa.blogspot.com/
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0 #1 Oli •01-10-2013 18:26•
Una lástima no exista en nuestra tierra un centro especializado en donde los puedan acoger o tratar si fuera el caso...me da mucha lástima este articulo...ojalá no se vean más estas imágenes de abandono e indiferencia
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