2017:  "Año Montaña de la Concientización Ecocultural"

Belén Vila analiza la Fantasía Chotana/Andina de Santos Blanco

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Belén Vila, Richard Leonardo, Johnny Pacheco y Elton Honores

PONENCIA:

ARQUITECTURA Y CONSTANTES TEMÁTICAS EN CUENTOS INOLVIDABLES DEL ANDE DE SANTOS BLANCO

Por: Mag. Lic. Prof. Belén Vila (República Oriental del Uruguay)


Resumen: Esta comunicación escrita esgrime como propósito penetrar en el discurso de lo fantástico de la mano de la ficción literaria peruana. En principio, infiere conexiones comparativas con otras expresiones narrativas que forman parte del universal tejido lingüístico de la fantasía, para luego adentrar al contexto de la región. Se propone identificar y seleccionar algunos de los Cuentos inolvidables del Ande (2015) del autor Santos Blanco, que con sus leyendas recrea el escenario de la sierra chotana. Descubrir las reglas que funcionan en las arquitecturas textuales como constantes temáticas de lo fantástico y lo sobrenatural. Entre otros autores, Tzvetan Todorov, Mircea Eliade ilustran los presupuestos teóricos abordados para este ejercicio de reflexión.

En esta articulación convergen respuestas que resultan de las interrogantes formuladas a los relatos estudiados, entre ellas, se infiere que éstos constituyen una continuación del imaginario colectivo que los vecinos del Ande norteño instauran a partir de la recreación de los mitos cosmogónicos, para luego difundirlos a través de atesoradas anécdotas. Representándose así como legado de la tradición oral a aquellos amigos, familiares que comparten con ellos un banquete, una celebración con llonque. Con familiaridad entonces, transmiten en un ambiente de confidencia las asombrosas y extraordinarias infidencias de la memoria que son exclusivas del ayllu. Por último, se arribará al cierre del documento escoltado por la bibliografía final.

Palabras claves: Fantástico, Ande norteño, constantes, Santos.

 

Arquitectura textual, anatomía y tracto nervioso

Cuentos inolvidables del Ande (2015), se titula la composición de relatos que realiza Santos Salvador Blanco Muñoz (Chota -Cajamarca- 29/11/1948).

Desde el comienzo del volumen de cuentos, el autor advierte que se trata de un  “manantial mágico al pie de una colina, cuyas aguas frescas buscan satisfacer la sed de hombres y mujeres, de niños y ancianos, y de todos aquellos que se atrevan a descubrir este mundo mítico que tiene como escenario al pueblo de Chota” (2015, p.11). La historia peruana hace referencia a culturas milenarias que habitaron la región, se destaca la presencia de mochicas, aymaras, incas, quizás ese tracto nervioso que corre por el torrente linfático de la ciudad sea el que reafirme la frase popular: “dar posada al peregrino, menos al cajamarquino; y al chotano, ni la mano”. Lo cierto es que la sierra norteña mantiene el encanto costumbrista, regionalista en permanente proximidad con el misterio.

 

El estatuto de lo fantástico

La narrativa fantástica admite deformar el lente, subvertir los órdenes tal como se conciben en una realidad cotidiana, aceptar la existencia de varios prismas y espejos, desfigurar las formas delineadas, eliminar las fronteras, los límites, alterar el cronotopo bajtiniano. Pero para que estas reglas interactúen debe sumarse la ley de la “vacilación del lector” que es “condición de lo fantástico” (1981, p.23). El texto obligará “al lector a considerar el mundo de los personajes como un mundo de personas reales” (1981, p.24). Requisito indispensable para que tengan asidero los elementos mágicos, misteriosos, extraños, oníricos, ambiguos, verosímiles, inverosímiles como la animización de los objetos, la adjudicación de características humanas, abecés de las políticas del género.

Constantes temáticas extratextuales

A continuación se efectúa una dimensión práctica con un doble propósito, primeramente la selección de tópicos extratextuales, donde el ejercicio de la literatura comparada resulta útil para determinar que el relato peruano La Minchula, perteneciente al volumen andino es heredero de los cuentos clásicos de: Hansel y Gretel (1812) de los hermanos Grimm y Pulgarcito de Charles Perrault. Además, El zorro y el conejo presenta conexiones hipertextuales con Alicia en el país de las maravillas (1862 - 1863) de Lewis Carroll.

La Minchula, es la popular devoradora de niños del Ande, presenta motivos similares con la bruja y los niños llamados Hansel y Gretel en el relato que conserva el mismo nombre. Hansel y Gretel versa sobre las aventuras de dos niños con una bruja que los había secuestrado y pretendía cocinarlos y devorarlos, pero que gracias a la vivacidad de Hansel logran sobrevivir.

La idea del retorno al origen como el lugar mejor y la señalización del camino para no olvidar el sitio inicial se mantiene: “Hansel no miraba a su gatito sino que cada vez que se volvía arrojaba al camino uno de los guijarros blancos que llevaba en el bolsillo” (pp.5 - 6). “Mientras caminaba hacia el bosque Hansel lo desmigajó en su bolsillo y a cada rato se detenía y arrojaba una miga al suelo” (p.8).

Continúo con Pulgarcito, que es uno de los siete hermanos abandonados en el bosque por sus padres porque no podían alimentarlos. Tras haber escuchado la conversación del matrimonio Pulgarcito decide guardar en el bolsillo primero algunas piedras, y luego unos trozos de pan para señalizar el camino y asegurar el regreso a casa. En Pulgarcito [1], el personaje principal “dejaba gritar [a los hermanos], sabiendo muy bien por dónde volverían a casa; pues al caminar había dejado caer a lo largo del camino los guijarros blancos” (p.1). Más adelante, los padres deciden abandonarlos nuevamente, pero esta vez “la [madre] leñadora, les dio a cada uno un pedazo de pan como desayuno; pensó entonces que podría usar su pan en vez de los guijarros, dejándolo caer a migajas a lo largo del camino que recorrerían (…)” (p.2).

Si bien el motivo es semejante la variante regional la introduce la “canchita” (maíz tostado de la sierra peruana, o cancha paccho andino). En el texto serrano el narrador dirá: “preparó su canchita, no tanto para su manutención, sino para dejarla a modo de señales en el camino” (p.29).

Otro pasaje con tópico reiterativo es el que consiste en engañar a las brujas que son ciegas y que se valen solamente del tacto. Los niños evitan ser comidos al burlarlas y ganan tiempo para escapar [2].

Las dos obras Alicia en el país de las maravillas y El zorro y el conejo presentan un conejo, la variante introducida está en el color más no en la viveza. Ambos conejos comportan ligereza mental, excelente dominio de la palabra hablada, han adquirido efectivas estrategias de convencimiento para salir ilesos de una situación problemática (el conejo andino).

El diálogo extratextual permite observar las manifestaciones discursivas sintácticas y semánticas que se movilizan constantemente, motivadas por la imprevisibilidad y extrañeza de lo fantástico, estatus que problematiza al lector, a la realidad y a la certidumbre.

 

Constantes temáticas internas

A lo largo del libro se repiten constantes temáticas que funcionan como reglas internas organizando la lógica de lo fantástico, así se repiten las advertencias, las facultades de lo maravilloso exótico, las transformaciones que sufren los personajes y que altera de forma repentina el sentido del discurso. Las notas características como la verosimilitud, la animación de los objetos, la importancia de lo onírico como herramienta útil que deforma la realidad y permite la dinámica lúdica entre estado de vigilia, consciencia e inconsciencia son las que se contemplarán en este espacio.

Comencemos por las advertencias. Algunas las ofrece directamente el narrador, otras las emite el personaje. Estas retardan las acciones de los “seres de papel” (Barthes), producen intriga, suscitan la vacilación del lector, provocan “la intensidad emocional” (Cita de Lovecraft en Todorov, p.26), generan temor hacia el futuro. Este temor momentáneo condiciona al receptor para que esté atento ante una nueva posibilidad hermenéutica, los letreros (podemos imaginarlos de neón) se grafican con citas:

“Cierta mañana, se posó una avecilla muy cerca de ellos (…) y les dijo:

-No confíen en la anciana, es una minchula. No se dejen tantear porque los estaba cebando para comérselos” (2015, p.31).

Los personajes aceptan pasivamente los “luminosos” anuncios brindados por ancianos que conservan cualidades exclusivas o aves que hablan, funcionan como mojones que detienen obligatoriamente al caminante y le indican la ruta cartográfica del viaje, produciendo una atmósfera de mesura y gravedad.

Lo maravilloso exótico [3]. La historia de la literatura le ha adjudicado al bosque un lugar simbólico; veamos, en Hansel y Gretel, en Alicia en el país de las maravillas, en Pulgarcito y en  el texto que nos ocupa la constante es el bosque. Es un espacio “donde florece abundante la vida vegetal, no dominada ni cultivada, y que oculta la luz del sol (…) simboliza “el aspecto peligroso del inconsciente (…) contiene toda suerte de peligros y (…) enemigos (…) (1992, p.103). En esta región de lo exótico donde lo natural convive con lo sobrenatural aunque en el “mismo nivel” se efectúan las hipóstasis; la minchula se transforma: “Los niños soltaron la soga con fuerza y la minchula se cayó al perol de agua hirviendo. De su cuerpo sancochado salieron dos perros galgos muy bravos. Por la tarde llegó el minchulo de sus andanzas, pero los perros se lanzaron sobre él y no le dejaron entrar en la choza”  (2015, p.33). Las transformaciones demuestran el poder, son transgresiones de lo humano se pasa al desencadenamiento de lo bestial, la hipostasis representan a la dinámica del cambio -parafraseando a Todorov- que realiza el espíritu hacia la materia, ambos universos se interpenetran.

El desenlace, repara velozmente las imprudencias cometidas. El caso del Rey que desaloja la impostora y la fiesta sigue. El restaurador del agravio debe de tener una investidura oficial, de tal manera que legitime el acto, se ejecute y se cumpla la decisión final. Así, el universo desorganizado internamente, se organiza. Es verdad, que la escritura en los relatos de hadas, reyes, princesas “no violenta demasiado la razón” (1981, p.40)  pero proporciona una moraleja. No debe hacerse daño a alguien porque el efecto boomerang regresa cuando menos se lo espera. El ordenamiento natural de las cosas funciona aquí como ley supraterrenal, cósmica de retribución.

El cierre de La minchula, ofrece al menos dos interpretaciones que generan vacilación. En el texto surgen  dos ancianos que conversan con los niños -ahora jóvenes- sobre una historia similar a la que vivieron cuando eran niños. La ambigüedad permea la historia. Se trataría simplemente de una coincidencia donde los -ahora- ancianos vivieron una historia semejante a la que vivieron los niños. Si este es el escenario no habría de que preocuparse, no se generaría temor ni en los personajes ni en los “niños” o adultos lectores. Si nos atenemos a la literalidad de la narración estos ancianos son los padres que reaparecen arrepentidos, ancianos, mendigos y pobres, por contraposición a los niños, ahora jóvenes, con fortuna y sin la presencia del mal.

Sin embargo, cabe la posibilidad de que los minchulos hayan reaparecido, quizás antes eran leñadores, y se convirtieron en ancianos malignos después que dejaron a su suerte en la montaña, a sus propios hijos. Estos ancianos pueden ser aquellos, pero también otros. El toque fantástico no se ha desvanecido.

La interpretación continúa; con el paso del tiempo, el minchulo ha sanado las heridas producidas por los perros que se arrojaron sobre él, -en los que se había convertido la minchula-. Y la bruja ha resistido a otra hipóstasis, entendida como unión de dos naturalezas, en este caso la animal con la humana se acoplan a una sustancia: el mal. De ser esta la segunda lectura, los ancianos -ahora- débiles pero no por ello menos peligrosos han vuelto a la ciudad como mendigos. Si este es el escenario habría por qué preocuparse, los niños de la región volverían a correr con el aliento del peligro sobre sus espaldas. El espíritu de lo fantástico “refiere a la percepción ambigua del lector y del personaje. Dentro del género fantástico, es verosímil que se den reacciones “fantásticas” (1981, pp. 34 - 35) En estos casos, prosigue Todorov “sería erróneo pretender que lo fantástico sólo puede existir en una parte de la obra. Hay textos que conservan la ambigüedad (…) más allá de ese final. Una vez cerrado el libro, la ambigüedad subsiste” (1981, p.33).

Otra de las constantes temáticas son los elementos naturales personificados, que prorrumpen en la diégesis discursiva, hecho que consiente -dentro del sistema de verosimilitud- afirmar la coherencia del universo interno: “el cerro  Yanaguanga pestañeó (…) lloró entonces su derrota, tal fue su llanto que de sus lágrimas se formaron las lagunas encantadas que hoy circundan a sus dos picos andinos”  (2015, p.68 - 69).

Por último, desde la antigüedad el sueño ha sido revelador, produce estados mentales de confusión, altera la realidad y la fusiona con la irrealidad, la verdad se combina con la ilusión, lo racional  se enlaza con lo irracional. En cuentos inolvidables del Ande, Eliseo veía “entre sueños, que parecían tan reales, entrar a Lindaura altiva (…) que le decía con aire: “Lo sé todo, Eliseo, todo. (…) Desesperado y dando gritos, logró despertarse” (2015, pp.122 - 123). Y como declama el soliloquio compuesto por Calderón de la Barca en La vida es sueño, “Toda la vida es sueño y los sueños, sueños son” (cito de memoria).

 

Para cerrar

Las narraciones estudiadas presentan un origen mítico muestran la tradición de los hombres bravos que odian la injusticia, el cuidado del biosistema, la escasez o en algunos casos la ausencia de profesionales de la salud promueve la propagación y la fe en curanderos locales. Los relatos son fundantes de una Chota que se está modificando, y a la que se le debe recordar de dónde viene para que no olvide su antigua tradición. Como evoca Mircea Eliade “Al recitar los mitos se reintegra este tiempo fabuloso y, por consiguiente, se hace uno de alguna manera «contemporáneo» de los acontecimientos evocados (…)” (1991, p.12).

 

Bibliografía

Blanco, S. (2015). Cuentos inolvidables del Ande. Lima: San Marcos.

Cirlot, E. (1992). Diccionario de símbolos. Barcelona: Labor.

Eliade, M. (1991). Mito y realidad. (Luis Gil, Trad.) Barcelona: Labor.

Mestanza, M. (1998). Estampas de Chota del Ayer, s/c., s/Ed.

Todorov, T. (1981). Introducción a la literatura fantástica. (S. Delpy, Trad.). México D.F.: Premia.

 

Fuentes

Carroll, L. (2003). Alicia en el país de las maravillas, Ed. Del Sur. Recuperado de: <https://www.ucm.es/data/cont/docs/119-2014-02-19->      10/1/17 , 19:04

Grimm, J. y Grimm, W., (1812). Hansel y Gretel. Recuperado: <http://www.edu.mec.gub.uy/biblioteca_digital/libros/h/Hermanos%20Grimm%20-%20Hansel%20y%20Gretel.pdf>    23/1/2017 - 10:12

Perrault, C. (s/d). Pulgarcito. Recuperado:

<http://www.edu.mec.gub.uy/biblioteca_digital/libros/P/Perrault,%20Charles%20-%20Pulgarcito.pdf >    23/1/2017 - 10:12


[1] El final de Pulgarcito remite a la moraleja: Nadie se lamenta de una larga descendencia cuando todos los hijos tienen buena presencia, son hermosos y bien desarrollados; más si alguno resulta enclenque o silencioso de él se burlan, lo engañan y se ve despreciado. A veces, sin embargo, será este mocoso el que a la familia ha de colmar de agrados.

[2] Los alemanes Grimm de la mano del narrador exclaman:

-¡Hansel, muéstrame los dedos para ver si engordas! Pero Hansel le tendía un huesito y la vieja, que tenía la vista defectuosa y no podía distinguirlo, creía que era uno de los dedos de Hansel y se asombraba de que no engordara (p.14).

En el mismo sentido, el relato andino indica: La minchula está cuidando que ustedes estén gorditos; todos los días les va a tantear, entonces muestren el rabito seco de chancho en vez de su dedo y creerá que están muy flacos (p.32).

[3] Todorov define lo maravilloso exótico, como región donde se relatan “acontecimientos sobrenaturales sin presentarlos como tales; se supone que el receptor implícito de los cuentos no conoce las regiones en las que se desarrollan los acontecimientos“; por consiguiente, no hay motivo para ponerlos en duda” (p.41).

Mag. Lic. Prof. Belén Vila

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Nota acermontania.org: Reiteramos la felicitación a Belén Vila por tan hermosa disertación y análisis de la Fantasía chotana extraída para el mundo a partir del libro Cuentos inolvidables del Ande de nuestro paisano el Dr. Santos Salvador Blanco Muñoz. Tuvimos la suerte de estar presentes en Lima, de asistir al VII Congreso Nacional de Escritores de Literatura Fantástica y Ciencia Ficción Peruana, de escuchar a Belén y de sentirnos más chotanos por este hecho. Gracias, Belén, por facilitarnos tu trabajo para esta difusión.

Edita Sofía García de Blanco, Belén Vila y Mabel Blanco García

Edita Sofía García de Blanco, Belén Vila y Milton Antezana

Comentarios  

 
0 #1 Juan Ticlla 10-05-2017 19:14
Excelente trabajo me siento orgulloso de mi Chota del ayer de hoy y siempre y que una extranjera haya elegido el trabajo de un escritor peruano y chotano para escribir este artículo Gracias Belén y que continúen los éxitos.
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