2018:  "Año de la Promoción de la Chotanidad"

Magnitos y Anaximandros (Parte II)

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viene de... Magnitos y Anaximandros (Parte I)

ESTRENO DEL ELENCO DE TEATRO EN CHOTA

Poco tiempo después, recuerdo claramente cuando Temi, aún incrédulo, me dijo una tarde que sería bueno que Montaña tuviese un grupo de teatro, y sólo horas después se sorprendió de ver su deseo hecho realidad al tocarle tratar de filmar mientras disfrutaba a carcajadas de la primera presentación en Chota de nuestras dos estampas definitivamente anexadas (El pediche y La Cuda), pero que seguíamos titulando “La Cuda”, realizada con elenco completo en el teatrín de la Casona Sanjuanista. Fue la noche de la verbena ofrecida en honor a los escritores visitantes y participantes del Encuentro Nacional organizado por la UPECH, a propósito de las celebraciones por el 458° aniversario de fundación española de nuestra ciudad, el 1 de noviembre de 2010.

La dificultad de no haber podido utilizar los camerinos y ocultarnos la docena de actores tras los costados del telón, así como los errores técnicos, pasaron desapercibidos ante la ingeniosa trama de nuestra historia que seguía evolucionando y mejorando. Los elogios de dos escritoras visitantes fueron el mayor pago a esa noche.


LOS RADIOTEATROS

Luego de ello, ante la enfermedad, agonía y consecuente muerte de mi padre, tuve que alejarme de Chota y de Montaña por un par de meses, para volver con renovada fuerza a la batuta de la asociación y preparar, en el aspecto teatral, nuevas producciones con motivo de las celebraciones del Día de los Humedales, el 2 de febrero, y el Día del Agua, el 22 de marzo del nuevo año 2011. Para el primero produjimos y lanzamos, a través de todas las emisoras locales, el radioteatro “Cuidando los humedales” y el cuento “El fantasma”, autoría de Germán Blanco y Héctor Gamonal González, respectivamente, contando con las voces de ambos más la de María José en el primer caso y la única voz narradora del autor en el segundo. En “Cuidando los humedales” se da vida a los personajes del nonagenario Don Mashe, el compadre Sandalio y la Merenciana en torno a un diálogo al borde de una laguna donde los tres convienen en definir lo que son los humedales y el cuidado que deben tener con ellos, con la siembra de flora propia de aquel ecosistema, el uso de insecticidas naturales y el destierro de malandrines que haciéndose pasar por fantasmas cometen fechorías. El cuento “El fantasma” es una versión libre del autor en cuanto a los aparecidos que dominan también nuestros humedales.


LAS LOCURRENCIAS DE MELCHOR TIRIFUGA

Para el Día del Agua, 22 de marzo, siempre con el guión original de Germán Blanco, quien preparó el teatro “Cuidando el agua”, nos reunimos el Grupo de Producción Literaria “Montaña”, compuesto además de Germán y quien suscribe, por Juanita Cusma, Héctor Gamonal, Juana Vásquez, María José y el resto del elenco de teatro, para adaptar la idea original y determinar lo que terminaríamos de construir como “Las Locurrencias de Melchor Tirifuga”, disparatada comedia que cuenta las peripecias de Melchor (Atilano), que cae terriblemente enfermo por consumir agua contaminada por desechos insecticidas y relaves producto de la explotación minera, el mismo quien no hace caso de las advertencias de Candy, mejor dicho Candelaria (Juanita Cusma), muchacha achorada que ha vuelto de la costa y una vez descubierta por Melchor intenta ocultar su verdadera naturaleza. El hecho es que Melchor irrumpe luego con terribles males estomacales cuando Aniceta (Juana Vásquez), su madre, le está cantando a Próculo (Germán Blanco o Nórvil González), su padre, quienes están recordando muy complacidos sus viejos y buenos tiempos. Ante la emergencia ella obliga al marido a llevar a su hijo donde Ño Shírac (Danilo), conocido curandero, para que alivie a Melchor. Este realiza el trabajo ayudado de su ramba (César), curando aparentemente al ocurrente Melchor. Las discusiones entre los padres continuarán cuando vean que su hijo sigue peor, entonces y sólo entonces acuden al auxilio de la Doctora Manzanilla (María José), quien luego de reprenderles realiza los mejores esfuerzos para sanar definitivamente a Melchor. El final de la historia se complementa cuando toda la comunidad organizada realiza una protesta contra la contaminación del agua, proveniente tanto de las minas como de la propia población que no repara por ejemplo en el abuso de los insecticidas y fungicidas y el lavado de las bombas de fumigar en la laguna que provee de agua a la comunidad.

Cuando terminaba de diseñar la publicidad para lanzar y convocar a la nueva obra teatral ("Cuidando el agua"), pensé darle un nombre más llamativo a la misma. La noche previa, durante el ensayo, cuando le sugerí a Germán colocarle un apellido a Melchor, él a manera de broma y sin pensarlo dijo Melchor... Tira y Fuga, lo que sonó gracioso, gustando a todos. Al instante lo apocopé como Tirifuga... y acto seguido, sintetizando la secuencia de ocurrencias de Melchor, se me ocurrió lo de Locas Ocurrencias, que igual apocopé como Locurrencias: Quedó el título.

Esta presentación la realizamos en el teatrín de la Casona Sanjuanista, el lugar más adecuado para este tipo de actividades, donde personalmente, como presidente de la asociación tuve una satisfacción ensoñada, dedicarle la obra a mi maestro de primaria, Dn. Segundo Alarcón Cardoso, allí presente, quien al final de la misma, y como ya me lo esperaba, subió al escenario y dijo todas mis “temidas” verdades, como que cuando niño pues yo no cantaba, no bailaba, no silbaba y ahora, gratamente, estaba a cargo de un sorprendente grupo teatral. Y puesto que para hablar de él necesito más que un artículo completo, lo que puedo decir ahora es que Segundo Alarcón Cardoso, “Faro Cultural” para los niños de los Ochenta, fue quien me enseñó a querer nuestra cultura y hacer ecoturismo, en aquellos tiempos impensados sobretodo para este segundo término.


EL ÑINFLAS ÑANFLAS Y MAGNITA VICTORIA

Para el 1 de abril, día del abogado, recibimos la invitación de la Asociación de Abogados de Chota, dirigida por su flamante presidente Dr. Carlos J. Antesana Sánchez, para presentarnos con algunos números artísticos en el restaurant “Cecymar”. Decidimos hacer la presentación de nuestros declamadores María José, Juanita Cusma, Germán Blanco y nuestra nueva montaña, la pequeña pero sorprendente Nayeli Cieza Sempértegui, vigente campeona del concurso de declamación a nivel de escuelas primarias.


Conocido el talento de los demás, Nayeli deslumbró por su tierna edad y el donaire y desenfado para encarnar el poema “Los amores de la Flora”, obra de Mario Díaz Zobrado, dejando asombrados a los magistrados.

El teatro elegido fue “Ñinflas, ñanflas!", con una adaptación especialmente pensada para la ocasión por el Equipo de Producción "Montaña", quienes le dimos nuevos personajes, como el de la ultrajada Linda Flor Tirado (Liliana Campos), quien acusa a Símpalo Pariatanta (Atilano Edquén) de haberla violado.

Este, aconsejado por su abogado Leónidas Cabello (Milton Antezana), se hace el loco una vez ante el juez (Germán Blanco), quien, cayendo en la treta y tomándole realmente por orate, lo absuelve enviándole más bien a un centro psiquiátrico, a donde es conducido por un efectivo policial (Joel Cobeñas) para ser atendido por las doctoras Pili (Juanita Cusma) y Mili (María José) quienes al parecer están más desquiciadas que el ocurrente Pariatanta.

Ambas, luego de someterlo a tortuosos experimentos concluyen en desahuciarle psicológicamente como completamente enajenado ante su atribulada madre (Juana Vásquez).

Pasado el tiempo y logrado el objetivo, es decir libre de toda culpa, se le ve pasear a Pariatanta orondo por la plaza de la ciudad enamorando como siempre a las chicas, cuando aparece Linda Flor, con el vientre a punto de dar a luz; acosada de nuevo por el desobligado es convencida sin embargo por éste para aceptarle a la buena y corregir su error. En esto son avistados por Leónidas, quien pasa casualmente con su pequeña hija Magnita Victoria (Nayeli), niña bastante malcriada quien exigiendo un helado le hace todo un tremendo berrinche al abogado.

Leónidas, tratando de cobrarle a Pariatanta sus honorarios debidos, recibe la lección que él mismo enseñó a su defendido: hacerse el loco; obteniendo sólo Ñinflas y Ñanflas como toda respuesta a sus exigencias debidas. La niña corre a patadas al supuesto loco y vuelve resuelta a seguir exigiendo su helado, a lo que el padre concluye: ¡Exijo una explicación!

Esta comedia la volvimos a reponer el día 20, esta vez en el teatrín de la Casona Sanjuanista, iniciando nuestras actividades por segundo aniversario institucional. Hay que resaltar el valioso apoyo de Liliana Campos en el papel de Linda Flor y la suma definitiva de Nayeli Cieza y Joel Cobeñas al grupo de teatro.


BAUTIZO DE “DON MAGNITO” Y “ANAXIMANDRO”

El nombre del personaje de Magnita Victoria, extraído de la Magna Grecia, fue pensado a propósito como preludio al bautizo del elenco de teatro, que, para el Día de la Tierra, 22 de abril, segundo aniversario de A.C.E.R. “Montaña”, tomaría el nombre de Taller de Teatro “DON MAGNITO”, en honor justamente al autor de la comedia “El cholito Domitilo”, don Magno Enrique Tirado Bazán, erudito chotano, infatigable lector y bibliotecario del colegio “San Juan” por muchísimo tiempo. La denominación oficial quedó sentada el día siguiente, 23 de abril, día del idioma, durante la segunda noche de lírica y teatro del Recital "Homenaje a la Tierra Montaña", conjuntamente con el también bautizado Taller de Declamación y Poesía “ANAXIMANDRO”, en honor a nuestro más grande vate Anaximandro Vega Mateoda.


Cierto es que por nuestro segundo aniversario habíamos programado una serie de actividades que incluían el Recital Poético-Musical mencionado del 23 -recordemos que 22, nuestro día en realidad, cayó en Viernes Santo- y nuestras tres obras teatrales, los días 20, 23 y 30 de abril, respectivamente.

Para este aniversario, también ya se había hecho popular la denominación definitiva de “EL PEDICHE DE LA CUDA”, como quedó rebautizada nuestra historia de Meraida y Bonifacio, producto de la evolución constante surgida desde las primigenias noches de los ensayos previos a la aventura de Trujillo hasta su perfeccionamiento y denominación final de las situaciones y personajes mismos.

Queda así ratificada la fecha de creación o fundación de ambos talleres el día sábado 09 de octubre de 2010, en Trujillo, y la de denominación de los mismos el 23 de abril de 2011, en Chota.

continúa en... Magnitos y Anaximandros (Parte III)

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