2017:  "Año Montaña de la Concientización Ecocultural"

El Qhapaq Ñan de Pepe Omar

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Ruth, próxima profesional en turismo, recibiendo los presentes de manos de Pepe Omar

De pronto nos vuelve a visitar por La Cabaña, pero esta vez sí nos encuentra y en reunión, convirtiendo a la noche en tertulia espontánea, y terminando por conocerlo más allá de un documento correctamente redactado y unos bien diseñados calendarios dejados años atrás bajo puerta. Nos complace de pronto estar ante un cuajado soñador que nos habla de lo vital de las lagunas de Mishaguanga y del mágico Qhapaq Ñan chotano-lambayecano (el mismo que atraviesa los distritos de Miracosta, Tocmoche y San Juan de Licupís, del lado nuestro, y los de Cañaris e Incahuasi, en el lado ferreñafano). Poco a poco vamos descubriendo en sus sueños los nuestros y en su camino, el camino nuestro, que debemos aún recorrer para seguir inscribiendo a Chota como provincia eminentemente ecoturística.

Pepe Omar llega esta vez más repleto de sus viejas pero renovadas ilusiones. Nos trae planos ecoturísticos de su empeño: esto es el reconocimiento no sólo de su querida Miracosta, en el extremo oeste de la provincia chotana, sino la provincia misma y la región unidas con Lambayeque. Nos trae planos turísticos de la ciudad de Chiclayo, su centro de operaciones. Nos vende sin ningún costo su tierra, que es la nuestra, y nos volvemos a enamorar de ella. Nos trae y nos deja, finalmente, su literatura, en dos poemarios: Careo, y algo que nos suena ultra-familiar: Pechadas, que desentrañaremos oportunamente. Entonces terminamos por admirarlo, como viéndonos en el espejo de una futura experiencia.


La agenda era otra y apremiante, pero cuánto nos gusta hablar de ecoturismo, de revaloración de nuestros acuíferos y de las ansias locas de recorrer nuestros diecinueve distritos, de Tocmoche a Pión, de la yunga al Marañón; y, en este caso, del reconocimiento de los bosques secos, del prominente mirador costero, del histórico sitio de la batalla de El Cárcamo y de los inigualables crepúsculos de aquella zona occidental de nuestra enorme provincia.

Pepe Omar Cabrera Zabaleta, nació en Miracosta el 25 de mayo de 1943, estudiando primaria en la Escuela N° 81 de su distrito natal. Miembro de la banda de músicos del pueblo y entusiasta animador de los equipos de fútbol. La secundaria la realizó en el colegio “San José” de Chiclayo, promoción 1964, donde integró de igual manera la banda de músicos y el Club de Música. En ESAN Lima, hizo dos años de estudios en Administración de empresas, ocupando cargos directivos en el cooperativismo. Fue corresponsal ad honoren del diario “La Industria” de Chiclayo. Formó el Círculo Social Cultural “Campodónico” en Chiclayo, asesorado por el Padre Samuel A. Pereda, sacerdote a quien conoció cuando iba a celebrar la festividad de julio en Miracosta. En 1991, editó la revista “El Miracostino”, en 1992 fundó el Club de Turismo “Miracosta” y en 1994 la revista “Faro Sanjosefino”.

Continúa como su meta la promoción del ecoturismo y la conservación del medio ambiente, especialmente en su distrito, Miracosta, y los colindantes de Tocmoche, San Juan de Licupís, Cañaris e Incahuasi, que cuentan con recursos naturales importantísimos que permiten preservar la vida.


Era la noche del 24 de marzo, y el espíritu de Pepe Omar, en un segundo nostálgico, parece como quebrarse, atisbándose una lágrima… Es cuando comprendemos su dedicación y perseverancia, decidiendo que ha llegado el momento de caminar juntos, aliando nuestros propios qhapaq ñan para terminar por conocer mejor a nuestra amada tierra.

Comentarios  

 
0 #1 Pepe Omar Cabrera 06-04-2015 00:29
Gracias Montañas, por el trabajo que estamos emprendiendo juntos... "Montaña Chota - Montaña Miracosta", unidos Acunta y Mishahuanga para bregar por la defensa de nuestros riquezas naturales: páramos, humedales, bosques de neblina, lagunas... AGUA. Preservarlas y difundirlas, para crear trabajo en bien de nuestros hermanos, allí donde estas riquezas existen, donde ellos viven. Que comparando este bellísima realidad ... el oro... éste no nos sirve para nada, porque estando en nuestro territorio no es nuestro, se lo llevan los ricos... y nosotros los pobres... seguimos siendo pobres. Por eso a defender nuestra biodiversidad chotana y peruana en general.
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