Asociacion Cultural Ecoturistica de Recuperacion Montaña - Chola, cholita

Chola, cholita

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: Anaximandro Vega

Chola, cholita…

humilde y jugosa como las chilifrutas,

fresca como el agua de tus cántaros,

tierna y dulce

como la leche del choclo recién venido.

 

Tu vestido –gracia de fucsia–

apenas deja el regalo

de la espiga quemada de tu carne.

 

Tu cuerpo –vaso dorado–

se columpia entre el río y la montaña,

canta entre árboles y frutas,

haciendo desnudar las antaras

o saltar chispas de crepúsculos

en los altos molejones de los cerros.

 

En tus ojos muy rumos de cañadas,

en tus mejillas madura y aroma el sol,

tus senos mudan los senderos

con su insolencia olor a chirimoya

y en tu boca se curva el infinito

y se duerme la flecha del recuerdo.

 

Chola, cholita…

tú que eres el encanto de todas las estrellas

y sólo al mirarte bulle el manantial,

tú que eres más pura que las madrugadas

o los mediodías después de la lluvia;

piensa que eres libre

como los tordos o la espuma.

 

Pero

los días se duermen en tus brazos

y en la rama del silencio

apoyas tus cansancios.

 

Ya que el camino se te hace duro a veces

que un ansia dulce-amarga

trepa hasta tu garganta,

que sientes la fiebre de un rumor que salta

desde tus entrañas

hasta tu mirada

y se vuelve afán.

 

Chola, cholita…

eres lanzadera de un inmenso telar

en que con los hilos de tus esperanzas

vas tejiendo horas nuevas

mientras a lo lejos se alzan llamaradas.

 

Pura, limpia, dulce, fuerte,

eres la mujer con que la raza sueña

y ya puede encontrar.

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