2018:  "Año de la Promoción de la Chotanidad"

Luis Alejandro Díaz Martínez "Dimar"

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Espiritual Montaña del Iroz


El Comandante, Lucho, o simplemente Dimar, es el nexo que las musas nos enviaron desde el Parnaso para hacernos recordar que dos pueblos hermanos como Cutervo y Chota, tienen una misma génesis y en Dimar a su más genuino representante: cutervino de nacimiento, chotano de formación -y como él mismo nos recalca-, ama a ambos pueblos con igual pasión, como entronizado en la majestuosa cima del Iroz, desde donde, sin alterarse, puede alcanzar con la vista y con sus versos a las dos cunas de su inspiración.

Es para nosotros un honor ser amigos personales de Dimar y compartir a plenitud su poesía cada vez que los vientos favorables nos lo devuelven hacia Chota desde la remota playa de Colán. Por lo que, como homenaje también a Hernán Gálvez Coronado, el poeta recientemente partido al Olimpo Chotano, transcribimos la biografía que éste nos regalara al prologar en Dimar su "Travesía de Regreso a la Esperanza", donde podemos encontrar Contrabando y de la misma que extraemos Chota adorada.

“Dimar para la posteridad, Lucho para los amigos. Este Caballero Andante de la poesía castellana vino al mundo el 13 de julio de 1940 en la ciudad de Cutervo para contento del tutelar Ilucán y felicidad de sus padres: el Doctor Emilio Díaz Tirado y la Profesora Amanda Victoria Martínez Regalado, pero fueron los aires chotanos los que insuflaron en su alma de poeta, la filigrana de esos campos queridos a los que jamás podrá renunciar. Es su feliz intérprete y su más grande cantor contemporáneo.

Acolló su infancia entre la floresta del "Rancho" a la vera del romántico San Mateo, las santificadas coplas de Doña Rosa Regalado Osores Villacorta, su abuela (de raza le viene al gallo), la algarabía de nuestras esquinas provincianas, con amigos de barrio, entre quienes me cuento y las aulas del centro escolar N° 73; su niñez tiene pues aroma de eucaliptos, lenguaje de gorriones, veleidades provincianas y un afecto sincero para Don Tololo (Teodoro Medina Estela) su maestro.

Su adolescencia transcurrió entre las aulas del Colegio La Salle de Arequipa (1954 - 1955 - 1956) y en San Juan de Chota (1957 - 1958), pero sus vacaciones generalmente las pasaba en Chota y entonces conocimos de sus arrestos juveniles, pictóricos de sueños y esperanzas. Era alegre, inquieto, ya bullía en su espíritu la inspiración que pugnaba por hacerse verso, en un ambiente poco propicio para poetas, eran vistos como extravagantes.

Nuestras mutuas vocaciones nos reunieron en la Escuela de Oficiales de la Guardia Civil, pertenece a la Promoción Tacna - 1963. Me consta del cariño que profesa a esta legendaria y prestigiosa Institución. El es Comandante (r) PNP, ha cantado y le canta a la Guardia Civil como ningún otro. "¡Un poeta no tiene tiempo para rencores... hermano!"... Su dominio del idioma francés fue propicio para ser seleccionado como Edecán del Excelentísimo Presidente de Francia, General Charles de Gaulle en su visita al Perú (Septiembre 1964). Este privilegio le permitió una beca en la Sürete de Francia y oportunidad para intimar con París, “esa bella ciudad cosmopolita donde los amores nacen en sus noches y mueren al amanecer”. Se tutea con la remota Europa. Se hace bohemio del Mediterráneo y modula su verso provinciano en los efluvios del Viejo Mundo, sin embargo su poesía tiene poncho de cholo y el polvo de los quenqos del Ande, es peruana, inexorablemente chotana.

Ha publicado "Filosofía del adiós y del olvido" (poemas 1970 - 1985) "Crónicas Itinerantes" (1982) y ahora nos sorprende gratamente con "Travesía de Regreso a la Esperanza".

Lucho vive en poeta. Está condenado por las musas a surcar las alboradas del amor con aparejos de amante fervoroso, su alforja esta cargada de recuerdos, nostalgias, horizontes, distancias infinitas, afectos, jamás reproches. Tiene el privilegio de ser navegante feliz de mares borrascosos. Enamorado eterno de la vida y el amor; caminante impaciente de viejas soledades, devoto tolerante de absurdas despedidas, perpetuo soñador de sueños que nunca se avejentarán; su poesía es fresca, casta, sincera, como un apretón de manos.

¡Colán!, ese bello paraje piurano que está junto al mar y la soledad..., ha dado posada al aguerrido Hidalgo del verso y de la vida, ha sosegado sus ímpetus de aventurero trotamundos, tal vez sea un buen puerto para desembarcar los versos que parirá su inmenso corazón de poeta. ¡Así lo esperamos!”

J. HERNÁN GÁLVEZ CORONADO


ADORADA CHOTA

Al valiente pueblo chotano

Tierra de mis amores que te yergues

desafiante, generosa y buena,

dinámica, tenaz, trabajadora,

de corazón templado y alma fuerte.


Hoy vuelvo a percibir tu dulce encanto,

las golondrinas de las tardes idas,

la "Cruz del Siglo" enhiesta en la colina

tus casitas de teja y calicanto.


Al volver, tras cincuenta largos años

de vagar por el mundo y sus abrojos,

vieja la carne, pero el corazón tierno

a instalarte de nuevo en mis ensueños.


Y en este mi soñar surge tu estampa,

con tu estirpe forjada de bizarros,

sangre mora traída por Pizarro,

cuajada en las arterias de Atahualpa.


Llego con mi aparejo de recuerdos

y en mi bohemio verso, evoco y veo,

límpidos manantiales, nubes de oro,

idílicos parajes románticos y tiernos.


Mi alma se impregna de viejos romances

cuando cruzo el potrero yendo al Rancho,

pienso como el poeta: “El mundo es ancho..."

mientras pía el zorzal entre los lanches.


Tierra fecunda llena de fragancias,

en donde sueñan los poetas nuevos

sin desplazar a los poetas viejos...

bucólico ritual de sus errancias.


Te bendicen los hijos que has parido:

artistas, clérigos, docentes, militares,

científicos, poetas, grandes intelectuales,

que amorosos te cantan en un verso encendido.


Yo trabajo el poema, emocionado

de encontrarme de nuevo en tus campiñas,

tus caminos, el Rancho, mis querencias,

luchando sin piedad contra el olvido.


Este olvido, que a veces, nos carcome

no sólo el cuerpo; sino, el alma entera,

a ti Chota, mi verso antes que muera,

te dejo este mi canto terso, incólume.


Yo que nací en Cutervo y te amo tanto;

me arrullaste en tu entraña desde infante,

por eso Chota mía al evocarte

mi corazón estalla de contento.


Singular, transparente, agradecido,

vengo cargado de años y distancias,

de ese peregrinaje, esas espinas,

donde a veces soñamos con el cielo.


Hoy ya viejo, cansado, taciturno...

vuelvo con mis desguarnecidas esperanzas,

dueño de mis quimeras, mis nostalgias,

luchando a puro pulso ante el destino.


Vengo a juntar mis pasos olvidados,

en la penumbra azul de tus callejas

empedradas, silentes, provincianas,

llenas de evocaciones del pasado.


Dios ha querido, permitió la suerte,

que impregnes de alegría mis adentros,

Chota adorada, recibe el sentimiento

pues sé que he de llevarte hasta la muerte...!

Lima, otoño 2005

 

El año 2010, Dimar decide sumarse a A.C.E.R. “Montaña”, convirtiéndose en miembro honorario. Así, compartiendo inolvidables noches de tertulia, y en maratónicas trasnoches, ayudamos a producir su siguiente libro: “Cutervo, la Amatista del Marañón”, cuya historia relatamos en Machetazo..! (A Dimar), en este mismo website.

¡Salud, poeta!


•Comentarios•  

 
0 #1 Pedro Percy tirado •11-06-2014 17:40•
Tío querido, siempre te llevo en mi mente y mi corazón, yo soy hijo de tu primo Don Joel Tirado Diaz, tuve el honor de pertenecer a la gloriosa 48 Comandancia GC Mazamari, un abrazo a la distancia. 28 años en los EEUU y cristiano puro corazón! Dios te continúe bendiciendo! Doy gracias a Dios por tu vida!
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