2017:  "Año Montaña de la Concientización Ecocultural"

Experiencia UNIca

•Imprimir•
•PDF•

 

El hado, que es infalible, lleva nuestros caminos hacia la capital del país, y, dentro de ella, hacia la capital de la ingeniería peruana: la U.N.I. (mejor dicho la Universidad Nacional de Ingeniería).

Durante mi última y breve estancia en Lima, y en calidad de Presidente fundador de A.C.E.R. “Montaña”, recibo la invitación de nuestro amigo el Ing. Jorge Luis Mírez Tarrillo, presidente de la Asociación Chotana de Ciencias y docente de dicha universidad, para asistir junto con el también coterráneo Dr. Guillermo Risco Vásquez, integrante de la Comisión Organizadora de la UNACH (Universidad Nacional Autónoma de Chota), a una cita de coordinación para suscribir un convenio entre ambas casas de estudio con la finalidad de elaborar el primer Examen de Admisión de nuestra novel universidad chotana.

Si bien es cierto, la cita fue postergada para próximo día, por viaje intempestivo del profesional encargado, aprovechamos la oportunidad para recorrer y sorprendernos con los ambientes de esta ilustre alma máter peruana.

En tiempos limeños de otrora y cada vez que había pasado frente a ella, aprendí a observarla con gran reverencia, pues no es vano el dicho que reza que “a la U.N.I. sólo ingresan los buenos”; y esta oportunidad se presenta con sin igual revelación que esa sentencia se robustece cuando constatamos que el verdadero genio de la U.N.I. no está en su infraestructura –que adolece de todos los carecimientos de las instituciones educativas estatales–, más bien su genio está en el genio de sus alumnos que elevan su creatividad por encima de esas limitaciones. Un buen ejemplo a seguir con nuestra naciente UNACH.

Así podemos encontrar aulas convencionales con pizarras clásicas y tizas que se extasían copándolas de números, salas de lectura con alumnos aislados del mundo “contra la pared”, gimnasios practicando deporte “a lo macho”, ferias de música y folklore contrastando las matemáticas y, entre otros, talleres con piezas de motores inservibles para quienquiera, y todo esto en medio de una ciudad universitaria aún relajada, según nos comentó Jorge Luis “Coco”, pues aún no se encontraban en época de exámenes, que es cuando los laboratorios bullen su real creatividad e ingenio.


Y para muestra de esto, el Fab Lab, dirigido por Benito Juárez, donde con una amena y amabilísima muestra pudimos sorprendernos con las caladoras láser, el telar en MDF y la impresora en 3D, con la que para mis adentros de publicista me dije “si ya nos desplazaron a los pintores con la gigantografía, ahora lo mismo se hará con los escultores… ¿Qué diría Fidias?”


¡Qué bueno, esa es la tecnología, esa la inventiva…! ¡Enhorabuena por esta experiencia… experiencia UNIca!

Artículo relacionado: Visita a la UNI con Coco Mírez y el Dr. Risco.

•Escribir un comentario•

Use letras minusculas en su comentario.
Use un lenguaje respetuoso, caso contrario el comentario será descartado.


•Código de seguridad•
•Refescar•