2018:  "Año de la Promoción de la Chotanidad"

La Panaderia Chotana

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La Panaderia Chotana
Recordemos a don MISAEL VILLANUEVA
Los Bizcochos de don Trinidad Guevara – Lajas
Los Panes de yema de las Madrugadas
Los Alfajorcitos de doña Sarita Estela
La panadería de los Pediches de doña Clara Zorrilla
Las Marraquetas de Don Isaac
Las merucas del Gringo Stal
El Nocturno de Don Gallito
Los Bollos del Compadrazgo
La Canastita de la Corrida de Toros
•Todas las páginas•

LA PANADERÍA CHOTANA

Segundo Rojas Gasco


Meses atrás, en un canal de televisión limeño se entrevistó a la Secretaria del Consulado de Marruecos sobre el origen de algunas comidas peruanas que gozan de gran aceptación en el ámbito internacional. Grande fue mi sorpresa cuando en un pasaje de la entrevista la funcionaria marroquí manifestó no sólo que algunas de éstas comidas son originarias de Arabia (por ejemplo las empanadas, el dulce de higos), que fueron llevadas a España por comerciantes y navegantes y después traídas al Perú desde España, en la época de la Colonia, sino que también reveló que los buñuelos, ese postre tan exquisito que se comía en Chota en los días de Navidad era originario de Irak.

Las aseveraciones de la entrevistada lograron que viniera a mi mente que Francisco Pizarro, el jefe de la expedición colonizadora del Perú, además de contar con un ejército de valerosos soldados, tenía a su disposición (como hombre de ‘buen diente’) a expertos cocineros y panaderos.

Con el tiempo, ya establecida la conquista, los españoles radicados en las principales ciudades peruanas continuaron preparando sus comidas con las mismas recetas españolas; pero, poco a poco, fueron agregando a éstas ingredientes nativos, con lo que se logró un mestizaje muy apropiado en las comidas, y se obtuvieron refinados manjares, al punto que en la actualidad estos platos exquisitos son el deleite de los paladares nacionales y extranjeros. Y, por supuesto, este mismo procedimiento de mejoramiento de la comida se dio también en Chota y sus distritos.

La mencionada entrevista, como era de esperar, me originó estas reflexiones al tiempo que me estimuló para escribir el presente artículo sobre la panadería chotana, la cual es una actividad muy variada y selecta.

Pero antes de ingresar en el tema quiero, a modo de una pequeña introducción, puntualizar dos cosas: la primera, que cuanto escribo en este artículo es fruto de mi experiencia hasta 1952 (año en que emigro con mi familia a Lima); de modo que si he olvidado en el tintero a alguna panadería de aquella época, se debe a los años que han transcurrido, esto es, a una causa involuntaria; olvido que puede ser enmendado con la colaboración de algún amigo y paisano memorioso que con sus aportes pueden enriquecer este artículo. La segunda acotación: hasta 1952 un alto porcentaje de mujeres chotanas sabía preparar sus panes favoritos. Algunas familias tenían su propio horno y otras elaboraban su pan colocando la masa en latas, sobre un fogón. Conocimiento que fue trasmitido de generación en generación.

Algo más: en estos momentos me viene la idea (para se les haga agua la boca) de escribir primero los nombres de todos los panes que conocí y saboreé: los bizcochos, panecitos, rosquitas, merucas, empanadas, bizcochuelos, tortas, galletas, calabrias, marraquetas, semitas, pasteles, pan de yema, turcas, molletes, alfajores, alfajorcitos, semitillas, hojarascas.

Los chotanos de mis tiempos al leer esta relación, seguramente recordarán la forma, tamaño, textura y sabor de los panes y pasteles.

Dicho esto, damos curso a nuestros recuerdos y vamos al grano.



•Comentarios•  

 
0 #2 Segundo Rojas Gasco •12-08-2013 02:10•
Mi estimado amigo y paisano César Saldaña Fernández, me alegra que te haya agradado el artículo "La panadería chotana". La nostalgia es importante cuando nos permite evocar las costumbres y tradiciones, así como las anecdotas, de nuestra época de jóvenes en nuestra tierra bendita. Pues, quizas inconscientemen te, valorizamos ese mundo sencillo pero pleno de cultura y nobleza y fraternidad. He obviado, como tu bien lo señalas, algunas panaderías y algunos personajes comprometidos con esta actividad, pero esta omisión se debe, en parte, porque quise contar los hechos de mi esperiencia directa, como morador de los "Barrios bajos" de Chota, de los cuales tenía conocimientos precisos y evidentes para mí, y en parte también se debe, a que el tiempo no pasa por gusto mi apreciado César, y la memoria a veces nos traiciona. Como fuere, estas omisiones las subsanaré con la publicación de un pequeño librito que ojalá pronto logre publicar.
Con un fuerte abrazo,
Segundo L. Rojas Gasco
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0 #1 Cèsar G. Saldaña Fer •29-07-2013 00:54•
Felicitaciones a "Godito" Rojas Gasco por su lindo artìculo que nos hace volver a vivir en el recuerdo esos hemosos dìas matizados con la riquìsima panaderìa chotana. Creo que estas crònicas deben perdurar porque son nuestras raìces, y las raìces son esenciales tanto para la vida de las plantas como de los pueblos. Gracias Godito. Tel como èl lo pide, tal vez deberìamos recordarle tambièn las famosas "Calabrias" de doña Zoila Larga de la calle Cajamarca, cuya receta fue a la tumba junto con la mencionada señora, pues nunca màs se volvieron a producir. Y què decir del rico pan de yema del Alejo "Perolo", y de los cortadillos de semitilla con bizcocho, y de los famosos pastelitos de mil hojas de doña Clemencia Fernandez (mi viejita)que la gente se quitaba los domingos; y por supuesto las rosquitas de yema confitada, las turcas y otras delicias. Lo dejo allì. Felicitaciones de nuevo y gracias Godito.
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