2017:  "Año Montaña de la Concientización Ecocultural"

Los 20 Escritores más emblemáticos de la región Lambayeque

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DE WAMPU A LLAMPAYEC

* Transcribimos esta nota de los 20 escritores más emblemáticos de la región Lambayeque, donde con mucho orgullo encontramos -dentro de 9 escritores lambayecanizados- a 3 viejos conocidos chotanos de nacimiento y corazón: Andrés, Javier y Mario, a quienes A.C.E.R. "Montaña" y la Nación Chot entera les rinde homenaje, al ser insignes embajadores de nuestra cultura y tradiciones a través de su literatura. Son pues esa suerte de nuevos Akunta, que han devuelto el viaje de la sierra a la costa, de Wampu a Llampayec, como un día lo hiciera aquel último descendiente de Naymlap, tal como reza la leyenda... ¡Salud!


LOS VEINTE ESCRITORES MÁS EMBLEMÁTICOS DE LA REGIÓN LAMBAYEQUE

Por: Nicolás Hidrogo Navarro

Cuando no se investiga, ni se conoce ni se lee, se suele caer en las fáciles y cómodas  opiniones que no existe literatura ni autores en un espacio geográfico, se mata la memoria del pasado y se condena a vivir en el olvido a los que fueron e hicieron su momento parte de la historia.

En la región Lambayeque existe toda una rica tradición de autores que han contribuido con poemas, cuentos, novelas, ensayos, investigaciones. Lamentablemente sólo un 5% de todo este caudal literario está editado y mucho menos conocidos y leídos. No sólo se desconoce en el sistema escolar sino en aquellas nuevas generaciones que suelen caer en el síndrome adánico y de la autosuficiencia: “Soy el iniciador de todo y no necesito leer a autores pasadistas y provincianos”.

El caudal poético y narrativo ha tenido en cada época un baluarte, alguien que le dio brillo y garbo y que probablemente sea poco conocido hoy: cada nueva generación se le ocurre matar a la anterior, como una costumbre hereditaria, con la cándida esperanza de ser los únicos, el relativismo histórico solo recogerá las mejores voces que impliquen textos de calidad humana, lingüística, estética y que deberán ser otros y no el propio autor que así se autoelija.


DIFUNTOS


1.- Emiliano Niño Pastor*
(Lima, julio 21 de 1845 - Motupe, febrero 11 de 1931).

Vate clásico, cultivador de romanticismo lírico en la zona de Motupe y que dejó un legado fundamental en el estudio de las letras lambayecanas. Fue toda una celebridad en su época de principios del siglo XX.

Conocido con el seudónimo de MAGIN, o tímidamente las iniciales de E.M. en todos sus escritos, Emiliano Niño Pastor es la figura epónima y oculta de las letras lambayecanas más postergados. Vivió y trabajó en las aduanas de Pacasmayo, Pimentel y Eten. Doblemente coronado con los laureles de oro (primera coronación plaza de Motupe 28 de julio 1926), (segunda coronación, Chiclayo octubre 12 de 1926- Cinema Teatro Pahte). Ambas coronaciones se dieron en un apoteosis total, diríamos fue el suceso cultural del año y el entusiasmo era atronador, tanto en Motupe en plenas fiestas patrias y ante una numerosa multitud que lo aclama, como en Chiclayo en el club "Unión y Patriotismo".

En la poesía de Emiliano Niño se respira la originalidad intimista, la correspondencia entre su vida y su obra, el afán humano del regresar y añorar la niñez como época inspiradora y dorada. Es el bardo popular de extracción noble. Es el trotamundos que serenamente contempla la vida a través de los versos. Es el agradecido que invita la composición de sus versos a sus amigos y paisanos.

2. Mario Puga Imaña* (Trujillo, Diciembre, 30 1915 - Chiclayo, 10 de Julio de 1959).

Representa el costumbrismo porteño y uno de los novelistas más importantes en la región Lambayeque. Sus afanes políticos lo llevaron a sufrir destierro a México, desde donde macizó su imagen de editor de revistas culturales y ser activo agitador de las ideas de época. Su obra cumbre, “Puerto Cholo”, publicada en México inicialmente en 1955, constituye, contextual e históricamente el precedente de cualquier novela que pueda no estar publicada aún o que esté por escribirse en Lambayeque. No sólo por el carácter de la diacronía de los anales de la novelística, sino porque Puerto Cholo escrita en el pre-boom latinoamericano adelanta y supera la técnica tradicional del reflujo o el fluir lógico de exposición, conflictuación y desenlace, incorporando un nuevo ingrediente de recurso técnico como es el flash back, como estrategia de regresionar al pasado a escarbar acontecimientos de explicación, ensamble y empate con los nuevos hechos actuales y futuros del correlato de la novela, alternando con el tiempo presente del relato propiamente dicho en base a los racontos de los personajes.

3.- Carlos Camino Calderón* (Lima, 1884 - Trujillo, 1956).

Es el máximo exponente de la novela costumbrista y tradicionalista lambayecana, el más productivo narratológicamente y uno de los impulsores de la identidad regional lambayecana. Sus textos están llenos de amor a la tierra, a sus costumbres, comidas, tradiciones, fiestas. Obtuvo el Premio Nacional Ricardo Palma en 1949. Entre sus obras más destacables se cuentan: “La cruz de Santiago” (1925), “Anecdotario de los libertadores” (1940), “El daño” (1942), “La ilusión de Oriente” (1943), “Tradiciones de Piura” (1944), “Diccionario Folklórico del Perú” (1945), “Mi molino” (1947), “Cuentos de la costa” (1954), “Los días de Huamachuco, recuerdos del Libertador” (1956).

“El daño” es la obra cumbre de Camino. “El daño” tiene como tema principal la venganza personal de una mujer contra un marido a través de la brujería en la ciudad de Lambayeque. Se encumbra como la mejor novela costumbrista, folklórica y chamánica costeña de todo el Perú. Da cuenta de una visión detallada de las costumbres  lambayecanas desde sus orígenes históricos, tradiciones y fiestas religiosas, idiosincrasia, la situación de su economía gamonalista, abusiva y explotadora, la situación de los negocios basada en la agricultura y exportación  y el folklore del curanderismo. Su amplia visión detallista de la gastronomía, la convierte casi en un tratado de la tradición culinaria norteña, con sus formas de preparar, modalidades, calendarios y zonas de preparación.

4.- Juan José Lora Olivares (Chiclayo, 1902 - Lima, 1961).

Figura central del Grupo Norte, encarna la vanguardia, el estilo de identidad regional y su amor por Chiclayo en temas jocosos, costumbristas. Sus ideales y afanes políticos le trajo muchos sinsabores, amén de una bohemia autodestructora. Su obra es corta pero intensa. Resalta sus poemarios: “Diánidas” (1925), “Lydia” (1927), “Chiclayo de Juan José Lora” (1955), “Con sabor a mamey” (1962).Su estilo humanista, identificado con los más desvalidos, lo llevaría acentuar su identidad y sabor chiclayanista y ser uno de sus cantores. Su visión y estilo provinciano le granjeó muchos ninguneos propios de los capitalinos. Ya muerto, su obra cobra más notoriedad e interés. Juan José simboliza una época llena de sufrimientos y pendencias políticas. Pero en sus libros queda el más grande poeta que ha tenido Chiclayo sobre su vida y costumbres.

5.- José Eufemio Lora y Lora (Chiclayo, 13 febrero 1884- París, 13 de diciembre de 1907).

Poeta de espíritu romántico, conocido con el seudónimo de JELIL. Trotamundos, aventurero, del dolor sufriente y el desagarro humano. Simboliza el poeta del sufrimiento y de la inmolación. Su único texto conocido “Anunciación” representa el libro de la transgresión y adelanto de época, mezcla de lirico estético y canto social, es uno de las obras cumbres de la literatura lambayecana.

6.- Alfredo José Delgado Bravo (Monsefú, 12 marzo 1924 - Chiclayo, octubre 03 2008).

Don Alfredo José Delgado Bravo fue esa mezcla de lambayecano dicharachero, zumbón, jaranero, alegre, enamorador, picarón y sólo él le sacó brillo al designio de “Chiclayo, Capital de la Amistad”, del cual es autor de su himno. Poeta, crítico sesudo y refinado, docente entusiasta, asesor literario por convicción, vallejólogo por vocación, sonetista y articulista notable. Pertenece a la generación del 60, asesor del Grupo ALBA y coanimador literario de las tertulias de los 70 junto a Winston Orrillo con el grupo “El río”, en Chiclayo. Su carisma bonachón, amiguero, abierto y coqueto lo hacen todo un patriarca de las letras lambayecanas, por su vida, su obra, su convicción y su don de gente. Tributario de su maestro Dámaso Alonso en la crítica; inyectado de la vallejeneidad trílcica en su poesía y acompasado de este perfume de flores de su Monsefú natal, don Alfredo es el cosmonsefuano más universal y uno de los últimos baluartes del soneto tradicional, fiel seguidor de don Luis de Góngora y Argote, Baltazar Gracián, Lope de Vega y el poderosísimo y cultísimo Francisco de Quevedo y Villegas. Su obra fue abundante: La casa ruana. (1951), Las horas naturales. (1958), “Monetario” (Poesía), La historia intima de la tierra y el mar (1959), “Testigos de Cargo” , “La poesía simbólico – dualista de JELIL” (1981), “Ucronía y biocronía en la lírica de Valdelomar”. (1971) “El universo poético de Eguren”. (1974), "Los Móviles Existenciales de Trilce", etc.

7.- Nicanor de la Fuente Sifuentes “NIXA” * (San José de la Bellavista, 16 de septiembre de 1902 - Chiclayo, 15 de marzo de 2009).

Fue el escritor más longevo activo en el Perú y en el mundo. A sus 107, años aún semanas antes de morir seguía sosteniendo su famosa columna periodística “A propósito” desde donde sazonaba su arte de la crónica y la anécdota. El valor literario de NIXA radica en su sencillez para poetizar y contemplar la vida y quizá construir una historia del pasado, de sus gentes, tradiciones y costumbres, relacionado con la actualidad. Recibió el Grado de Amauta del Periodismo Nacional, además de la medalla de Honor del Congreso de la República del Perú en el grado de Comendador. De estilo alegre bonachón hizo de su vida y su  obra una masa alquímica y un escritor popular de todos los respetos y condiciones. Su obra fue vasta como su vida.  “Las Barajas y los dados del alba” (1938), “La perla de los romances” (1940), “El libro de los tránsitos eternos” (1943), “El aire y otros poemas” (1965), “Huacatil” (1966), “Paisajes para colgar en la pared” (1969), “La broma de los romances y el soneto” (1992), “Jacinto Peje y otras audiencias” (1992), 3 Poemas, donde están incluidos: “El naipe de los vientos”, “Tu casa, tu calle y otros impedimentos” y “El columpio de las horas”.

8.- Alfonso Tello Marchena (Cayaltí, 1923 - Chiclayo, 1986) "Fuco".

Bardo popular, polifacético, docente, cronista y articulista, folklorista, pintor, musicólogo, investigador, animador y agitador cultural, simboliza el espíritu inquieto y el amor a la tierra, es el más chiclayano de los chiclayanos. Don “Fuco” fue toda una institución del arte popular en la región Lambayeque, una figura ilustrada de consulta rápida, hombre de honor, ha dejado en sus escritos parte de su vida y sus afanes de promoción cultural popular. Nadie como él ha tenido la entrega total por darle a Chiclayo y la región Lambayeque, una identidad propia, un rescate y un revalorar de sus manifestaciones culturales. Personas como este hombre curtido de cultura, son difíciles de volver a ver. Obras como Ángulo del verso y la nostalgia (Poesía, 1965), Silencios altivos (Poesía, 1976) , Divulgaciones regionales (Poesía costumbrista 1975 - 1977), Marineras (Poesía, 1982) y Ventana de Hospital, Fuegos otoñales, Cantares a Chiclayo, Cantos a mi pueblo, Paisajes Lambayecanos, Espinas de Fayque, etc. "Vivir y morir por siempre maestro”, es un texto de homenaje  que recoge lo más selecto de este vate popular.

9.- Juan de Dios Ramírez Ruiz (Chiclayo, 1946 - Trujillo, junio de 2007).

Juan de Dios Ramírez Ruiz, chiclayano él, consagrado a poeta e ideólogo del movimiento continental Hora Zero de los 70, hizo una carrera literaria en el inconformismo contestatario de un contexto de época donde ser rebelde se justificaba por la prevalencia de los gobiernos totalitarios, militaristas y la bipolaridad ideológica mundial de opresores y oprimidos en desproporción rutilante.

La obra de Juan Ramírez se sostiene en una nueva poética de la imagen y del compromiso con los hechos sociales. Sus poemas integrales buscan ser parte de una apuesta por hacer que la poesía sea una trinchera de ideas estética que transforme la sociedad.

Parte de sus libros publicados “Un Par de Vueltas por la Realidad” (1971), Vida perpetua (1978) y Las armas molidas (1996). Es más, en la región Lambayeque existen 3 bibliotecas municipales y sólo en una existe un ejemplar de “Un par de vueltas por la realidad”. Obras que simbolizan un tránsito de época hacia un escritor que abarque la realidad estética, pero también de la cotidianidad de la gente.

10.- Manuel Orlando Uceda Campos (Monsefú, noviembre 13 de 1952 – Mayo 03 de 1987).

Manuel Orlando fue un poeta de compromisos sociales, de acentuada posición ideológica de izquierda. Su arte poética trabajo mucho el verso romántico y la poesía de protesta social. Fue uno de los abanderados de la poesía de los 80 en la región Lambayeque y buscó en  poesía su mejor arma de sensibilización y reivindicación de los derechos sociales. Su poesía de estilo romántica y social es una apuesta por mejorar la calidad de vida y sensibilización humana. Su obra se haya inédita y dispersa en plaquetas y poemas.


VIVOS

11.- Víctor Hugo Parraguez (17 febrero 1958).

Víctor Hugo Parra es uno de los mayores decimistas que tiene con vida la región Lambayeque. Ferreñafano, bohemio, músico, ha hecho de su vida una novela de décimas y composiciones musicales. Las décimas de Parraguez son estampas de identidad, de ternura, de un filosofar simple y querendón como la del propio ferreñafano. Hay en cada décima una actitud proactiva hacia la vida, critica sin censurar, alumbra sin quemar, dice sin gritar, sonríe sin reír, historiografía e insinúa llegar hacia el alma del pueblo, al que canta desde adentro sin imaginárselo desde un escritorio. Una de sus obras fundamentales que resume su vida y sus dedicaciones es “Décima del alma norteña”. En décimas del alma norteña", se levanta un monumento a la pacartería del espíritu e imaginario popular resondrón, de los dichos de parque y los coqueteos de esquina y rechiflas de chicherío. La autobiografía, el tributo a la tierra, sorna a las moralinas, la apelación pedagógica y reeducadora, la revaloración de la amistad, el flirteo y el canto la chola norteña jacarandosa y coqueta y el consabido orgullo por la identidad y la tierra, representan los ejes temáticos que motivan e inspiran una doblete decimal de octosílabos.

12.- Hildebrando Briones Vela (Zaña, 10 de julio 1943)

Destacado decimista lambayecano nacido en la ciudad de Zaña y que durante toda su vida se ha dedicado a mantener y difundir la identidad cultural y la reivindicación del afrodescendiente a través del arte popular. Descendiente de afrolatinoamericanos. Cultiva la décima con virtuosismo y encanto. Es autor de más de 200 décimas que se difunden por tradición oral en el Perú entero y en el sistema educativo peruano a través del currículo oculto. Profesor de declamación y director de talleres de creación de décima y de cajoneo. Vive actualmente en la ciudad de Chiclayo. Sus obras publicadas son: “A Lundero ledá Zaña” (1995), “Así es la ciudad de Zaña” (2002), “Cayaltí dulce canto al mundo” (2005), “El candil del norte” (2009).

Brando, como se le conoce cariñosamente, es uno de los decimistas mas celebrados. Sus décimas son motivos permanentes de recitación. No hay concurso de poesía o décima que no tenga un poema de este bardo popular.

13.- Raúl Ramírez Soto (Caleta de Pescadores de San José (Lambayeque),  julio de 1939).

Poeta, decimista, docente e intelectual lambayecano a carta cabal. Su perfil literario se ha caracterizado por su amor a la literatura infantil y el cultivo intenso de la décima de característica festiva y humorística. Es uno de los más refinados poetas para niños por su pluma suave y diáfana. Eximio autor de décimas de pie forzado, libres, de punto fijo. Sus aportes literarios han merecido sendos trabajos con fines de titulación profesional en post grado.

Algunas de sus obras destacan con brillo propio: “Por amor al arte”, “Vea Ud. eso…”, “Cuchohambra”, “Chibiricoque”, “Cochiyape”, “Tero Tero”, “Tata, Tata…”, “Adió”, “Quisicosas”, “La yapa!, “Corte parejo”, “A mi manera”, “El quitapenas”, “De mi cosecha”, “R con R”,

Raúl Ramírez Soto ha hecho de la décima su insignia y blasón. Y en cada décima hay un tema que puede ser una autobiografía, una crítica a una actividad, a un personaje, señalamiento de alguna retorcida costumbre, filosofía y saber popular, dichos y contradichos, sociolectos, descripción de costumbres y tradiciones. La décima cumple en Raúl Ramírez Soto un abanico de posibilidades temáticas y una manera de zaherir, cual ortiga picalona, a la sociedad de su tiempo, a los personajes que están en la conversa popular y que al ser denostados de manera acre, Ramírez Soto los transforma en una décima festiva y picaresca que sin lacerar ni hacer llaga, exacerba y genera un cuestionamiento sutil a las conductas y vicisitudes humanas. En otra variante de sus tópicos temáticos, su décima busca rememorar y mantener en vigencia las costumbres y la identidad local, la chiclayanidad, usos y tradiciones, giros idiomáticos localistas.

14.- Ernesto Zumarán Alvitez (Chiclayo, 1969).

Representante de la generación del 90. Fue miembro del grupo literario “Argos” de Lambayeque. Abogado, poeta. Ganador de varios premios regionales y nacionales. Su poesía transita entre el cosmopolitismo estético, la reflexión filosófica, un sistema de imágenes caóticas cargada de semanticidad existencial. Su arte poética explora los aspectos íntimos del yo y su cosmovisión lírica. Es el mejor artífice y representante de los 90 –junto a Luis Yomona Yomona- por la madurez de su verso y la profundidad de su estilo. Cultiva también el cuento. Ha publicado “Todavía el paraíso” y tiene inéditos,  De prófugos y vigilias, Las ciudades sin nombre (poemas en prosa) y Libro del Umbral. En narrativa, el libro de cuentos Ninguna historia que contar y la novela corta Las últimas tinieblas.

Zumarán es un poeta muy sensorial y volitivo por sus textos, su estilo se caracteriza por su exotismo y  a veces por un estructuralismo barroco en la construcción de sus imágenes.

15.- ANDRÉS DÍAZ NÚÑEZ* (Chames-Conchán-Chota, 01 de diciembre de 1943).

Poeta, narrador, docente universitario. Representante de la generación del 80. Es el escritor andino que lleva su literatura, recuerdos, nostalgias a la ciudad y construye sus historias a partir del recuerdo híbrido de su nuevo geográfico vivencial y los recuerdos de su tierra natal. De estilo llano, destaca en la prosa, en la novela y el cuento, aborda sus historias en sus aspectos  más anecdóticos
Entre sus obras más destacadas tenemos: "Piedra dura y corazón sensible", "Los hombres que parecen sombras", "Rastros Sangrantes", “El doctor Crudel", "Paredes de viento".

Andrés Díaz encarna el andino que viene a la ciudad a generar su propio desarrollo personal, a buscar sus lectores y encontrar su propia identidad y sincretismo: la mente en su tierra natal y su cuerpo en una nueva ciudad cosmopolita. Vino a encontrar su oportunidad y la encontró con lectores y el afecto de los lambayecanos.

16.- JAVIER VILLEGAS FERNÁNDEZ* (La Torre-Chiguirip-Chota, 1955).

Docente en la especialidad de Artes Plásticas y Psicología. Villegas destaca en la poesía para niños y en la poesía amorosa. Su trabajo docente como tallerista y conferencista lo ha llevado en varias oportunidades a Ecuador, representado al Perú. Su poesía infantil es tierna, musical, dulce y busca sensibilizar el alma de los niños mediante historias que cantan la alegría. En su faceta de poesía para adultos, su poesía romántica tiene bastante lirismo, profundidad temática. Villegas encarna también el escrito andino que buscó en la urbe sus lectores y los encontró mucho más allá de las fronteras locales. De espíritu sosegado y bonachón, Villegas hace carne de su poesía en perfecta congruencia entre lo que escribe y lo que es. Entre sus obras más resaltantes tenemos "La luna cantora", "Rimando la alegría", "Repertorio de ternura", "La flauta del agua", “Sapito Sapón”, “La rana Anita”, “El amor es más” y su nuevo libro “Transgresor de sombras”.

17.- Carlos Bancayán Llontop (Chiclayo, 1943).

Poeta, docente, conferencista, articulista, narrador, eximio maestro de ceremonia, Bancayán es un buceador profundo de la filosofía del alma y la esencia del ser. Es un poeta filosófico, de arraigo existencial. Ganador de los Juegos Florales inter Universitarios de Lambayeque (poesía, 1965) y del concurso Poeta Joven de Chiclayo (poesía, 1966). Bancayán es el poeta de la ciudad, de la urbe. Existencialista por convicción y humanista por tradición. Hay en su poesía un intento por sondear los vericuetos del alma humana.

Entre sus obras publicadas tenemos: "Poemas Dispersos"  (Poesía, 1975), "Sentidumbres: la costumbre de sentir"  (Poesía, 1979), "Pastor de Colibríes"  (Poesía, 1994), "Las Formas"  (Cuento, 1998), "Acantilado" (Poesía), "El enviado" (Novela), "El vestido era azul" (Teatro), “Pétalo Canario”, “Poliedro”.

18.- MARIO GASTELO MUNDACA* (San Juan de Licupís-Chota, 14 de setiembre de 1944).

Maestro, abogado, novelista y poeta. Obtuvo dos premios: Juegos Florales 1980, con Bajaron al Valle, y otro, en el certamen Nor Peruano 1983, con Nubes en el Viento. Ha escrito una trilogía novelística con el título general “El Trianto Real”.

Su obra se caracteriza por reflejar la migración andina hacia la costa, sus personajes generan el efecto nostalgia dentro del nuevo escenario. La novelística de Mario Gastelo revela un constante movimiento migratorio no sólo de su personajes, sino el fluir mismo de la narración se le equipara y da la sensación que en las tres novelas hay un trasvase emocional andino hacia las ciudades costeras en búsqueda de oportunidades de éxito. Son novelas que cuentan la historia migratoria de sus personajes hacia la ciudad, con todas sus peripecias, sus anhelos, frustraciones y con algunos insalvables triunfos.

Don Mario es un narrador andino de la nostalgia y un poeta de la tristeza.

19.- Víctor Contreras Arroyo* (Santiago de Chuco-La Libertad,1950).

Docente, poeta, actor de teatro, fundador del grupo NEPER. Estudió su educación primaria en Trujillo, secundaria en el Melitón Carbajal de Lima, Ciencias Sociales en la UNMSM y arte dramático en la Escuela Nacional de Teatro-Perú.

Contreras es el alma del teatro neperiano y unos de los impulsores de la literatura de compromiso, de responsabilidad ética, social y política del creador.

Dentro de sus obras tenemos: “El hombre que es hombre” (Lima,1971), “El puerto de tus ojos” (1974-Chimbote), “La tuerca de la gran máquina” (Chimbote, 1984), “La danza del sol” (Trujillo 2000), “Canto de amor antes que muera la luna” (Lambayeque, 2000) y “Ojo de mar” (Lambayeque, 2011).

Contreras maneja un lenguaje metasignificativo, construcciones endocéntricas donde lo que prevale no es la palabra aislada y desconexa, sino le interesa el signo, la metáfora altisonante del repentismo y disloque lingüístico, sembrar en el lector la reiteración temática, generar conciencia universal de los problemas que agobian al planeta: guerras, destrucción del ambiente natural, deshumanización de la civilización, corrupción, miedo, muertos, enfermedades, violencia social y hasta un proceso mismo de involución del ser humano.

Contreras simboliza el poeta que a sus convicciones personales le añade sus convicciones sociales y culturales.

20.- Gilberto Maxe Suxe* ( Tostén-Pulán-Santa Cruz-Cajamarca,1957).

Docente y narrador. Es otro símbolo del alma andina. Narrador polémico por sus interioridades sexuales en sus argumentos y el diálogo de sus personajes. Sus obras más representativas son “Los tres consejos”, “Diálogos de las infelices”.

Su obra tiene un perfil narrativo que explora el alma humana, los problemas sociales y de convivencia.

Este no es el parnaso literario completo, pero sí aquellos que en su momento significaron lo mejor en su época. Los escritores se esfuerzan por trascender y será solo su obra, su ejemplo y su condición humana y el favor del lector el que finalmente lo ubique en el sitial que se merece. No es buena cosa, ni dable ni ético que forcemos a otros a ser considerados como tal, solo para satisfacer el ego. El prestigio de un escritor se construye con su obra, pero también con su vida y ejemplo. La sociedad le exige a los escritores estar a la altura de la historia y esta les pide: seriedad, madurez, proactividad; el estrambotismo y las poses alucinadas quedan solo son para el circo del grupo momentáneo.

(*) De los 20 elegidos, 09 escritores entre vivos y muertos no han nacido necesariamente en Lambayeque, pero vivieron mucho tiempo, no menos de 15 años, suficiente como para adquirir la lambayecanidad y la gratitud para dejar constancia que no se necesita haber nacido en una tierra para dejarle todo el empeño y esfuerzo. Digno ejemplo por ellos que nunca reclamaron su lambayecanidad y a veces hasta fueron ninguneados o tomados despectivamente como foráneos.

•Comentarios•  

 
0 #3 fatima •16-11-2017 19:11•
:D me resolvieron la tarea :-)
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-3 #2 oscar •03-09-2014 15:23•
:lol: gracias
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-2 #1 max ramirez •18-04-2012 13:21•
si hablamos de escritores vivos de la region lambayeque, no debemos olvidar del Amauta Dr Jorge Lazo Arrasco, un chiclayano ilustre que ha dado todo por chiclayo y el Perú. si no sabemos reconocer la trayectoria de los personajes que han marcado la historia de los pueblos, nuestras apreciaciones son antojadiza y sesgadas.
salvo mejor parecer
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